La pluma de Maât

Relato

Poder, riqueza, pobreza.

Escrito por liton 28-11-2006 en General. Comentarios (1)

 

    En los albores de nuestra especie, algo parecido a un ser humano, un homínido laborioso, un tanto huraño pero esforzado, al que llamaremos Mano Larga tiene un problema. Delante de él se yergue aún con poca costumbre, un congénere que por algún motivo le lleva la contraria; es Cabeza de Chorlito, un australopiteco donde los halla. El básico aparato fonador de ambos en pleno desarrollo, sumado a un lenguaje somero, son una herramienta insuficiente para tanto dilema. (Ellos no llegarán a saber nunca que a pesar de milenios de evolución, la palabra no irá necesariamente asociada al entendimiento)…. Mano Larga da saltos, gruñe en un vano intento de hacer más veraces sus argumentos. Cabeza de Chorlito está tranquilo, no tiene nada que reprocharse, acaba de engullir un cuarto de jabalí y la digestión le vuelve apacible. Es solo cuando su interlocutor le grita en la cara con gran insolencia mezclada de salivajos, que siente el impulso de empujarle y lo hace. Mano Larga da un traspiés, pierde el equilibrio y se agarra a la rama de un arbusto para no caer. La rama cruje, se rompe y él se desploma como un saco. El impacto es rotundo y Mano Larga se enaltece. Furioso y de modo reflejo golpea la tierra con la rama que aún aferra, mientras mantiene baja la mirada. Las hierbas se aplastan bajo los golpes, las flores se aplastan bajos los golpes, se aplastan los líquenes y las setas….Una caracol pasa cerca y ¡chas!, aplastado. Viendo el efecto de los bastonazos y con una certeza rondándole la mente, sigue apaleando metódicamente a todos los bichos a su alcance, saltamontes, hormigas, avispas….No hay duda, todos mueren…..Mano Larga se levanta tranquilo y con un esbozo de triunfal sonrisa, abate brutalmente su palo sobre el cráneo de Cabeza de Chorlito. El pobre desdichado yace inconsciente en el suelo cuando su antagonista, embriagado por emociones desconocidas lo remata.....Mano Larga busca en la saña la naturaleza de su descubrimiento. La respuesta llega cuando levanta la cabeza y comprueba que el resto de sus congéneres le miran con miedo, impotencia, acatamiento, admiración….. Mano Larga acaba de inventar el poder.

    Acompañado siempre de su palo, decorado ahora con ramas y huesos como atributo de rango y distinción, sigue con su vida de siempre; recolectando frutos silvestres, localizando nidos de termitas, panales de miel o despojos animales. Pero no le basta el simple y simbólico reconocimiento social. Su invento merece más. Entonces recuerda las miradas de sus semejantes cuando mató a Cabeza de Chorlito y a partir de ellas crea no sin ingenio, diferentes perfiles que respondan a diferentes aptitudes. Los que miraron con miedo trabajarían para él, los que miraron con impotencia serían subalternos, los que miraron con acatamiento su ejército y los que lo hicieron con admiración espías. Con una sociedad organizada con el palo como estímulo, pocos son los que se hacen los remolones. El resultado es inmediato y pronto aquellos homínidos progresan hasta tener más de lo que necesitan para vivir. Mano Larga ha inventado la riqueza…... Pero el palo adornado vuelve a ser lo único que le distingue de los demás y no es suficiente premio a su pretendida superioridad.. Algunos incluso se atreven a tallar otro igual y aunque la habilidad en su manejo dista de la de Mano Larga, los adornos a menudo son superiores en belleza, y eso ya es un caldo que incuba traiciones.… Estalla la violencia enfrentando clanes y pequeños señores que han comprendido el sistema de Mano Larga y quieren su parte del pastel. Con sangre e intriga se llega a la ruptura, la ruptura de un grupo que otrora fuera apacible y que ahora desgranado, se esparce por un mundo cada vez más hostil. Cuando Mano Larga impone su orden, medita profundamente desde su recién estrenada vanidad y encuentra la solución: seguirá cultivando el miedo, la impotencia, el acatamiento y la admiración, mientras despoja de sus bienes a la mayoría de sus semejantes, haciéndoles depender exclusivamente de él y lo que es mejor, necesitar lo que él posee….. Mano Larga inventa la pobreza…..

    Poder, riqueza , pobreza, ese es el orden……

   ¡Cuánto camino recorrido….sin salirnos del camino!…¡Cuantos sueños acariciados…. siempre durmiendo!……Buscando ser inmortales hemos encontrado el genoma…..Nada es suficiente para disimular la levedad del ser…..…Y aquí estamos, instalados en el futuro y con nosotros el poder, la riqueza, la pobreza….¡Cuántas formas evolucionadas de palo existen hoy en día!…¡Cuántas de opulencia e infortunio!…. Hay muchas maneras de sentir miedo, impotencia, acatamiento y admiración en un mundo que confunde , el precio con el valor, el conocimiento con la sabiduría y la Coca-Cola con la sed.

Confesiones de un adicto.

Escrito por liton 13-11-2006 en General. Comentarios (1)

 

    Escapar de la realidad, mitigar la realidad, transgredir la realidad…Quizás fue la nostalgia atávica del paraíso perdido o el dolor de un presente nefasto que pretendía suplantarme. Yo era joven, lento, débil e insensato. Falsifiqué la felicidad, lo confieso. Fermenté las frutas, recolecté el opio, el peyote y el estramonio. ….El placer fácil me atrapó, tejiendo una red de recuerdos artificiales, imágenes sintéticas, ecos sin voz……Entró por mis venas, por mi nariz, por mi boca, hasta consumirme en la falaz promesa de una existencia mejor. Anduvo por mi cuerpo conquistando, violando, matando…Se me secaron los sesos y el corazón…Me dejé llevar….Me deje caer…..Lento muy lento…La embriaguez fué mi certeza, olvidé quien era y quien quería ser. Olvidé las respuestas…peor aún, olvidé las preguntas. Con esmero exquisito hice de mí un guiñapo, un fardo de carne hueca… La existencia se resquebrajó y con ella, los lazos naturales que me unían al mundo. Solo, en una isla exclusiva, en mitad de ningún sitio, miré la vida pasar sin tocarla y la vida pasó sin preocuparse de mí…. Odié a la vida…. dosis a dosis consumé mi venganza. …Morí……

El depredador de caracoles

Escrito por liton 16-09-2006 en General. Comentarios (3)

 

    La mañana amenazaba  lluvia. Cogí mi bici y elegí una de tantas carreteritas que llevan a la playa. Aparcado en un recodo había un monovolumen, (que no fregoneta), y ya desde lejos un tipo a su lado, me hizo gestos para parar. Debió pensar que iba muy deprisa y que no advertiría su presencia…... Era un hombre maduro, (siempre se dice esto cuando no se quiere entrar en más detalles pero sí llenar una frase), apenas sin saludarme me abordó. Recogía caracoles que seguramente eran la única especie animal que podía reconocer. Un urbanita. Lo supe en cuanto señaló un punto cercano y preguntó con inquietud: ¿Qué es eso?. Me confundiría con Rodríguez de la Fuente pero a pesar de todo no le defraudé. A pocos metros, un ave parda de tamaño considerable, paseaba tranquilamente sobre el borde de la acequia. Es un faisán, respondí, una hembra. Los machos tienen la cola más larga, (con perdón) y son de colores vivos. Estaba claro que el individuo solo los había visto en bodegón o pelados envueltos en celofán, sobre una estantería del Carrefour. Pero no pareció conforme; me miró a los ojos con su mirada de zangolotino y añadió: ¿Y qué hace aquí?…Yo monto en bici, repuse. No, no, me refiero al faisán. ¿Y dónde quiere que esté?, ésto es el campo.…Luego le expliqué el resto. Que eran de criadero y los soltaban para cazarlos. Que como los bichos estaban acostumbrados a la presencia humana no eran bravíos y se hacían matar sin levantar el vuelo. Que a las perdices incluso las soltaban y dejaban comederos para que no se alejaran del lugar y así, los cazadores que lo sabían, podían servirse a gusto del gatillo sin pegarse la paliza de andar…. No sé si estaba escandalizado por lo que le conté o por el tono in crescendo de mi voz. A mis espaldas intuí su aturdimiento cuando hablando a gritos me alejé. Esta vez me dirigía a la faisana; ¡Vete de aquí bonita que como te vean, te hacen un traje de zanahorias!. El animal echó a volar..… Al señor del monovolumen se le escaparon los caracoles.

Viaje en el tiempo

Escrito por liton 10-07-2006 en General. Comentarios (1)

Ayer domingo salí con mi compañera de aventuras a montar en bicicleta. Diría que el sol era de justicia si no fuera porque resultaba injusto tanto calor. Ante tamaño inconveniente decidimos rodar en la costa plana, por los  caminos de naranjos y marjal. El Grau Vell, es un conjunto extraño formado por ruinas de fortaleza antipirata del XVI y viejas, que no antigüas, cabañas de pescadores, modestamente mejoradas para convertirlas en casas estivales. La playa por esa zona es de guijarros y el paisaje circundante se muestra un tanto árido. En el centro del poblado existe un chiringuito hecho a usanza sesentona, con uralitas, maderas y cemento encalado. Ayer el chiringuito estaba en pleno funcionamiento porque eran las fiestas del lugar. Debimos haberlo adivinado al pasar bajo los petardos de la mascletá, que colgados con cuerdas como choricillos de colores, se balanceaban movidos por el viento de levante en mitad de la calle. No pudimos evitar la tentación de pararnos en demanda de una caña bien fría, máxime cuando además de la sed, el ambiente resultaba seductor para dos ávidos de exotismo. Estaba entre una película del genial Berlanga y un documental del National Geographic. Solo faltaba un seiscientos o un tiburón aparcados en la acera. Lo digo con todo el cariño. Una banda de música sentada en círculo sobre sillas plegables, interpretaba temas en blanco y negro, mientras sus cinco integrantes, relajados y divertidos, se pasaban una barral de cerveza con Casera. Un grupo de parroquianos bailaba bajo el frescor del sombrajo, sin entusiasmo pero con convencimiento. Entre ellos, una vieja muy graciosa sujetaba su vaso con una mano y con la otra, afectada de elefantiasis, se agarraba a su partener que era otra mujer un poco menos vieja que ella. A pocos metros, la ermita del santo local adornaba su portalón con flores en avanzado estado de liofilización, y que abierto de par en par, pretendería alegrar al santo a cambio de sus bendiciones. Había mucha dignidad en todo aquello. El Grau Vell es un lugar en el que el tiempo se ha detenido y me sitúa en la infancia, cuando el litoral se hallaba intacto, y estaba habitado por gentes,  que poco necesitaban para sentirse vivos. Yo no tengo capacidad para la añoranza, por eso lejos de ponerme triste, agradecí el regalo fortuito del azar que me llevó a tal sitio en tal momento, para sentirme por unos instantes, un viajero en el pasado.