La pluma de Maât

Hablar-por-hablar

Los secretos

Escrito por liton 19-07-2007 en General. Comentarios (2)

 

    ¿Qué es un secreto?. Según el diccionario, "lo que cuidadosamente se tiene reservado y oculto". Pero aquí no se habla de las personas que se relacionan con los secretos, principalmente el número. Me explico. Creo que estaremos de acuerdo en que un secreto que no conozca nadie, no es un verdadero secreto. En todo caso hablaríamos de un misterio y solo si intuyéramos su existencia. Un secreto que no conozca nadie y del que ni siquiera intuyamos su existencia, sencillamente no existe. 

    Sentada esta base hay que aceptar que en los secretos debe intervenir la gente. Un secreto que solo conoce una persona, tampoco puede considerarse como tal, a falta de alguien en quien se confíe y del que se pretenda discreción, para reafirmar de esta guisa la naturaleza secreta del secreto. Dicho de otro modo, un secreto debe ser compartido. Pero dos personas es un soporte un poco pobre para un secreto medianamente importante. Todo el mundo lo sabe. Y como cada cual dispone a su vez de alguien de plena confianza al que contar estas cosas, pues se lo cuenta, y éste a su vez lo hace con otro en quien confía de igual modo. Podríamos deducir por lo tanto, que un secreto es aquello que se cuenta a una sola persona a la vez. Pero ésto también tiene sus lagunas, y es que si un secreto se extiende hacia el infinito y más allá, incluso si se hace secretamente, deja de ser un secreto. ¿Cual sería entonces la cantidad y calidad apropiadas de personas que deberían participar en un secreto para que siguiera siendo secreto?. Quizás los profesionales, ("capos" del narcotráfico, terroristas, políticos corruptos, etc.), lo sepan, pero como sus identidades son secretas, vaya usted a saber a quien preguntar.

    Por eso para tranquilidad de todos concluiré que los secretos no existen, pues los que se dicen dejan de ser secreto y los que no se dicen se desvanecen.

Hablar por hablar

Escrito por liton 27-04-2007 en General. Comentarios (3)

 

    Hay un par de noticias que he oído de pasada y aunque no me he enterado muy bien de los detalles, no por ello me voy a privar de comentarlas.

    Un heredero de la Casa Real Inglesa, creo que el tercero en la línea de sucesión, (hijo de Charles, el príncipe que se deja orejas), va a ser enviado a Irak como parte de su formación militar. La idea primitiva es que interviniera en misiones, al mando de un pelotón. Pero los servicios de inteligencia que a pesar de ser británicos saben latín, han pensado ellos solitos que tal personaje podría convertirse en objetivo prioritario de los insurgentes. Elaborando de urgencia un plan alternativo y altamente estratégico, le han ofrecido realizar servicios de oficina, de esos con los que soñaba cualquier recluta, en tiempos de la mili. ¿Y qué creéis que ha respondido el chaval?…. Pues que quería que le trataran como a uno más. Ya vés tú, qué majo y qué sencillo…Claro que el pobre no sabe de lo que habla.

    Dicen los científicos que han descubierto un planeta con características similares a las de la Tierra….¡Cómo mola !!…..Gira alrededor de una estrella, la temperatura es de entre 0 y 40 grados centígrados y es muy probable que tenga continentes, mares, una atmósfera y todas esas cosas chulas….¡Qué bien, qué suerte hemos tenido!. Sólo hay algún que otro detalle fastidioso, como que la gravedad puede ser al menos el doble de la terrestre y cosas por el estilo. Chorradas. Ahora solo falta ser capaces de cambiar las leyes físicas, y desarrollar una tecnología que nos permita viajar durante veinte años, a la velocidad de la luz, (esa es la distancia que nos separa)…..Y ¿por qué se entretienen los científicos en estas cosas?. Pues porque son proyectos con vistas a colonizar otros mundos. En vez de gastarse la pasta en mantener el que tenemos en buen estado, hay quien se la gasta en buscar otros nuevos. Y es que nuestro planeta se agotará y eso todos los sabemos. Lo malo es que todavía queda mucha faena para lo de la colonización interestelar a lo "Interprise", los millones de años se pasan volando, y al ritmo que llevamos puede que nos pille el toro.