A Elena Francis

Escrito por liton 03-04-2007 en General. Comentarios (2)

    Querida  Elena  Francis:  no uso  teléfono  móvil. Tenerlo,  lo  tengo como tengo televisión. Al tratarse de electrodomésticos tan extendidos, siempre hay alguien a quien le sobra uno, y te lo regala a pesar de repetirle que no lo necesitas. En mi caso me resisto a usar el móvil, porque no quiero estar siempre localizable o localizado. Además, a parte de lo de ponerlo en la oreja y hablar, no me entero muy bien de cómo funciona, (aunque eso dicen que se aprende). El caso es que no llamo nunca y solo lo llevo cuando voy en coche, (por supuesto apagado). Mi reticencia tiene que ver también con las dudas que me asaltan, en el orden de lo social. Y es que no quiero hacer el ridículo y parecer un lerdo, utilizando una tecnología tan de moda, sin conocer los pormenores de las conductas a seguir. Por ejemplo: ¿Hay que llevárselo cuando se va al cuarto de baño?. Si nos lo llevamos, ¿hay que contestar si nos sentamos en el retrete?. Si contestamos, ¿existe alguna frase o fórmula tipo para que no se note lo que estamos haciendo?. Si es el jefe quien llama, ¿se debe poner uno de pié, o no importa?. Si es una mala noticia, ¿se tapan las vergüenzas por pudor solidario y se pospone el "asunto"?. Si es la novia y acabamos de empezar la relación, ¿sirve de algo ponerse colorado?, ¿y toser para disimular?. ¿Con qué tipo de llamadas puede uno "dejarse ir"?. ¿Se puede tirar de la cadena, o hay que esperar hasta haber colgado?. Si nos pilla el bip bip haciendo el amor o incluso follando, ¿se debe responder: dígame?, ¿queda muy feo y/o descarado decir: ssiiiii?. En este caso, ¿se puede sujetar el teléfono con lo que queramos o es una guarrería y existe el riesgo de estropear el aparato?. Si quedamos con un amigo para charlar y tras sonarle el móvil se tira dos horas hablando con otro, ¿se considera ésto un plantón?. ¿Es mejor que el amigo quede con ese otro, y seamos nosotros quienes le llamemos por teléfono?.

Estoy perdido. Necesito tu consejo. La gente empieza a mirarme raro por andar con las manos en los bolsillos, silbando, sin apretarme sobre la oreja ningún tipo de auricular.