España supera los cuatro millones de parados. Algunos dicen que es dramático. No, de momento "solo" es un grave problema. Será dramático en más o menos un año, cuando todos esos trabajadores dejen de cobrar sus prestaciones por desempleo. Pero nadie habla de ello. Tampoco las cifras son correctas al no considerar a los asalariados sin contrato. Los trabajadores B no cuentan ni figuran en los números del Estado, cuando las PIMES se mueven al grito del sálvese quien pueda. Éstos sin embargo no supondrán dificultad dentro de más o menos un año, porque una parte se habrá muerto de hambre y la otra, con más redaños y fortuna, estará en la cárcel.
Tumbada sobre un diván una mujer pasa consulta con el psiquiatra. Cuando acaba, el médico le dice:
- - Su problema viene del inconsciente. Habrá que analizarlo.
lo A lo que la mujer responde:
- Uff, pues no sé si mi marido querrá venir por aquí.

Inmóvil paseó su desnudez tatuada,
por el camino que la condujo hasta el fuego.
A mi entender, la Semana Santa es el mayor exponente de una religión enfrentada a sus paradojas. Rituales de corte pagano, ofrendas, votos, gritos irreverentes, o variadas torturas sobre la carne propia, con el afán poco o nada piadoso de propaganda mística y autopromoción. Cristos de distinto signo cofrade, santos variados, Marías eclipsando a Dios y como convidado de piedra el Espíritu Santo, pariente pobre de una Triada. Símbolos y figuras veneradas cual becerros de oro entre andas y palios, abnegando la propia esencia del monoteísmo. Un monoteísmo por otra parte, que ni siquiera el legendario Abraham, (monólatra* reputado), profesó. ¿Y cómo culpar al noble personaje, si de igual modo la Biblia hebráica en su Génesis, responsabiliza a Elohim de la creación?. Elohím, plural de El o Eloha, o lo que es lo mismo: “los poderosos”, “los dioses”.
Vosotros me diréis que la Semana Santa es folklore y que solo se ha "tuneado" el asunto inventando una dramaturgia de procesiones y catarsis, para convertir la Fé en algo patrimonial.… Pues lo siento pero al margen de las saetas que pueda cantarle Isabel Pantoja a la Macarena, lo de pasear ídolos engalanados al son de fanfarrias y tambores, es una copia de los desfiles religiosos del antiguo Egipto..
Felices Pascuas.
* Monólatra o henoteísta es quien cree en la existencia de distintos dioses, pero solo rinde culto al que considera superior.

...me miro mirar.
Este es otro servicio gratuito DDT, por gentlileza de La Pluma de Maât
Washington DC. Estación L’Enfant Plaza. Enero de 2009. 8 de la mañana. Cientos de ciudadanos esperan el metro, mientras un músico callejero con aspecto de músico callejero, hace sonar su violín. El chico no toca mal. Prueba de ello, es que en poco menos de una hora se le han acercado siete personas, mostrando un interés que no ha ido, (todo sea dicho), más allá de la aparición del siguiente tren. El resto de pasajeros, viene, va, mira, pasa…¿Pasa?...Claro, por eso se llaman pasajeros... La recaudación no ha sido mala: 30 dólares se ha sacado el chaval….
Esta historia resulta anodina, ¿verdad?... Entonces añadiré que el mocetón de marras, interpretó con maestría algunas de las obras más bellas y complicadas jamás compuestas, (piezas de Bach, Schubert, Ponce, Massenet), con el instrumento perfecto por antonomasia: un Satradivarius de 1713, (valorado por cierto, en 3,5 millones de dólares)…Avezados como sois, os preguntaréis quién era el tipo en cuestión y que leches pintaba allí con una joya entre las manos.... Pues se trataba ni más ni menos que de Joshua Bell, (uno de los mejores interpretes del mundo), que dos días antes había reventado el teatro de Boston, a 100 dólares la entrada. La prestación formaba parte de un estudio puesto en marcha por el Washington Post, sobre la percepción y prioridades del intelecto, según el entorno, el momento o las circunstancias.
El eminente periódico, además de “quedarse” con el personal, habrá sacado sus conclusiones. Que cada cual haga lo propio.
Moraleja:
“Ciegos y mancos todos somos santos”.
DDT, (Departamento de Divulgación Tragicómica)
Después de mucho tiempo hoy me he puesto al piano. La frase suena romántica aunque no se trate de años olvidando sonatas de Mozart o fugas de Bach. Solo un par de meses sin ensayar mis canciones y otras más célebres que también me gustan. El hecho es que cuando los conocimientos de solfeo son rudimentarios y se hace imprescindible auxiliarte de la memoria, ocurre algo insólito, (pueden reírse los virtuosos). Te dejas llevar y la mano se abre y se cierra, mientras los dedos adoptan posturas que como plantillas, caen sobre las teclas para formar acordes. Confieso que a veces necesito la partitura pero si de algo estoy seguro, es de que no debo utilizar la cabeza. Y si es allí donde todo se cuece, prefiero creer que son los dedos, como diminutos seres serviciales y emancipados, quienes recuerdan.