El soñador. Fín
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Ardió el soñador.
Estallidos, chispas y fanfarrias.

Imperturbable su corazón de papel
lamido por el fuego.

Ceniza y humo, se marchó con el viento,
para regresar en abril
y llover sobre nosotros.
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Ardió el soñador.
Estallidos, chispas y fanfarrias.

Imperturbable su corazón de papel
lamido por el fuego.

Ceniza y humo, se marchó con el viento,
para regresar en abril
y llover sobre nosotros.
Algunos asiduos a estas páginas, pueden encontrar un poco extraño que ya no cuelgue tantas entradas como antes en el blog. Creo que os debo una explicación. Estoy redactando la historia de una mujer del siglo I en Palestina. ¡Toma ya!, (no es el nombre de la heroína sino solo una interjección). Escribir una novela es muy complicado, mayormente si los personajes tienen que moverse en un contexto histórico determinado, lo cual requiere muchas horas dedicadas a la documentación. Pero eso no es todo. Llevo hechos cien folios hasta ahora, (unas doscientas páginas impresas), que representan cerca de 300.000 caracteres, (no los he contado yo sino el ordenador). Es decir, sin hablar de las correcciones, he dado 300.000 golpecitos a las teclas. Cuando acabe, habré tecleado alrededor de 600.000 veces. Si picase hasta 600.000 veces sobre una sola letra, por ejemplo la "a", estaréis de acuerdo conmigo en que la labor sería ardua y pesada. Pero no se trata de eso sino de poner el dedo sobre letras diferentes, ¿cuales?, aquellas que combinadas entre sí formen palabras. Tal como os lo cuento. Luego esas palabras a su vez deberán conformar frases y las frases contar algo que además se entienda y tenga como se debe, un principio y un fín coherentes, creíbles y entretenidos. Por si no fuera suficiente dificultad, el texto debe ser medianamente bueno para poder publicarse, y compensar así mi esfuerzo. Esfuerzo porque mi trabajo es otro y ésto lo hago en el tiempo libre, (el que antes dedicaba al blog), que por decirlo todo es escaso. Pero no me quejo porque nunca antes me había enganchado una actividad de este modo y me lo paso pipa haciendo hablar, moverse y sentir a los personajes. Espero que lo comprendáis y seáis pacientes conmigo pues de ese modo, estaréis colaborando para un futuro premio Nobel de literatura o de la semana cultural de Alcobendas que nunca se sabe. Por el mismo motivo no contesto vuestros comentarios. Pido de nuevo disculpas y comprensión y a cambio de vuestra indulgencia, espero algún día regalaros sobre papel de ochenta gramos, retazos de la pasión que ahora me embarga. Besos y abrazos. Liton.
El tiempo es elástico y en nosotros, voluntaria o involuntariamente, está la capacidad de estirarlo o encogerlo. El depredador del hombre es la monotonía. Cuando los días se suceden iguales los unos a los otros y miramos hacia atrás, el tiempo se contrae y diez años se convierten en un solo día, el mismo día. El tiempo se superpone al tiempo como una plantilla transparente, encajando acontecimientos similares y provocando una distorsión que desdibuja el pasado. Como una imagen movida, desenfocada… Si consiguiéramos encontrar en cada jornada algo especial que revalidara nuestra existencia, si pudiéramos percibir lo distinto o recrearlo a voluntad, al mirar hacia atrás veríamos los días alineados uno tras otro y todos diferentes. Entonces la percepción del tiempo será otra. Los recuerdos tendrán su propio espacio y diez años será mucho tiempo.
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Técnica de tallado en despiece.
Raspa que te raspa. Cabeza tronco y extremidades.
Luego pégalos y que parezca algo.
En este caso de preferencia un mono.
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Este es el sistema de noticias de la web de Acerca de liton.
\"Si mi casa ardiera, lo primero en salvar sería el fuego\"