El día en que El Corte Inglés se puso a vender ropa hippie, supe que estaba todo perdido. Luego vino el argot de los barrios en boca de los "pijos"y la palabra república en el eslogan publicitario de una multinacional. Los ricos se vestían de pobres y los pobres de ricos, los curas se pusieron a cantar rock. Ya no se sabe quien es marino, porque cualquiera lleva un aro en la oreja sin haber doblado el cabo de Hornos. Y no son presidiarios, legionarios o gente de mal vivir los que se tatúan el cuerpo. La marca de sangre y tinta ya no representa nada importante en la vida de nadie, ni sirve para recordar. Los viejos perdieron el estatus de sabios y los niños pueden matar. El valor se convierte en precio, los símbolos son etiquetas y se confunde la sed con la Coca-cola. Se ayuda a los pobres para que sigan siendo pobres, se liberan estados a fuerza de represión y las guerras se hacen por la paz.
Amigos, el mundo ya no avanza, ahora solo gira.
Aquí os muestro unas refrescantes imágenes del paraje llamado "El salto de la novia" que recorrí el domingo en bicicleta. Es una variante de un tramo de la Vía Verde "Ojos negros", que une a lo largo de casi doscientos kilómetros Valencia y Teruel. Este desvío se coje en Navajas y por él se llega hasta Segorbe. ¡Una gozada!.


Autobús: Vehículo que circula dos veces más rápido cuando se corre para cogerlo, que cuando se está dentro.
Canguro – Baby Sitter: Adolescente que debe comportarse como adulto, para que los adultos que salen de marcha, puedan comportarse como adolescentes.
Capitalista: Persona que va en coche con aire acondicionado, de su oficina con aire acondicionado a su club con aire acondicionado, para meterse en la sauna.
Chaquetita: Dícese de la prenda de vestir que se le pone a un niño cuando la madre tiene frío.
Economista: Experto que sabrá mañana porque lo que predijo ayer no ha pasado hoy.
Mujer fácil: Se dice de la mujer que tiene la moralidad sexual de un hombre.

Este fué uno de los textos que inauguraron "La Pluma de Maât". Lo cuelgo de nuevo porque se dá la circunstancia de que es el más leído.
Los chimpancés pueden fingir desinterés por una hembra, para provocar reacciones que le convengan por parte de la hembra o de los otros machos que se la disputen. Los zorros mientras son perseguidos, pueden volver sobre sus pasos dando un rodeo y ver como los cazadores pasan de largo. Tienen capacidad para el engaño. Pero la posibilidad de mentir es inherente al ser humano, pues la mentira está asociada al lenguaje y solo un lenguaje sofisticado como el humano lo permite. Sí amigos; solo el ser humano miente. Pero no hay que considerar el hecho como una perversión o mezquindad, pues todo depende del uso que se le dé a la mentira. La mentira que daña o que sirve a intereses subjetivos en detrimento de los intereses ajenos, es mala. La mentira que palía sufrimientos o estimula el ánimo, es buena. Pero por encima de todo, la mentira se relaciona directamente con la imaginación. La capacidad de inventar o de recrear algo que no existe, es la esencia misma del arte, de la literatura, el cine o la música que en cierto modo, no son más que las más bellas, placenteras y gratificantes de las mentiras.
En todas las culturas y religiones la mentira es tabú. Ésto es una paradoja puesto que estas culturas y religiones se basan en mitos y leyendas que son mentira. La mentira no gusta, pero se utiliza sin reparos en los momentos más simples y cotidianos. Guía nuestros hábitos. Cuando confías en los dioses, cuando alguien te pregunta como estás y respondes: bien, aunque tengas problemas. Cuando esperas a los Reyes Magos o al ratoncito Pérez. Cuando te saludan con amabilidad en una tienda. Cuando le dices a un conocido que le sienta bien su corte de pelo. Cuando te interesas por los problemas conyugales de tu jefe. Cuando le preguntas al vecino por su padre o le miras a una mujer a los ojos, en lugar de mirarle al escote.... Y es que también la mentira adopta forma de tradición, cortesía o urbanidad, proponiendo a menudo pautas de comportamiento que ayudan a hacer la vida más grata y conviviable. Por eso lo interesante de la cuestión, radica en lo absurdo de una sociedad que condena la mentira, mientras la ejerce sistemáticamente. Y es que el problema no es la mentira si no la verdad, a pesar de su ensaltación. Es la verdad lo verdaderamente peligroso, hiriente, cruel, o mezquino. Si visitas a un pariente en el hospital al que le queda poco tiempo de vida, no le dices que tiene peor cara que ayer y que se nota que va a morirse. Si ves a un amigo equivocarse no le dices que es gilipollas y que está siendo víctima de sí mismo. Ni le dices a tu mujer, después de haberse pasado dos horas preparando un guiso de carne, que aquello sabe a rayos.
La verdad es lo chocante, lo inquietante, lo traumático para un ser contradictorio como el humano que dice perseguir la falsedad y que al hacerlo miente.
Podría añadir que lo que más me preocupa de la mentira, es cuando impide mejorar las cosas. Por decirlo de otro modo, lo que más me preocupa de la verdad, es que no pueda mejorar las cosas. Y puede que no se trate de saber si estamos preparados o no para la verdad o para la mentira. Quizás habría que preguntarse si lo estamos para afrontar en toda su magnitud, la propia existencia.

Detalle de pintura mural, (3 x 2,5 mts.), sobre una pared de mi casa.
"Operación Triunfo" no es una idea nueva ni mucho menos. En los años setenta, una hermana y yo participamos en un concurso radiofónico que se llamaba, creo recordar, "Si lo sabe, cante". (Como véis el nombre tenía pretensiones de ingenio). Lo organizó una cadena llamada La Voz de Madrid y duró varios meses. Se trataba de lo siguiente: Realizabas tu inscripción, ibas a la emisora en programación nocturna y esperabas la vez que podía llegarte de madrugada. Luego te hacían una pequeña entrevista y cantabas una canción "a pelo". La gente llamaba para votar y así sesión tras sesión, pasabas a diferentes fases. La final con jurado tuvo lugar en el auditorio del parque de atracciones de Madrid y fué retransmitida en directo. Es la imagen que aquí os muestro. Yo tendría catorce o quince años y mi hermana uno más. Esta final la presentó Torrebruno el cual me pareció un personaje bastante desagradable, (que me perdone desde su tumba), a pesar de la imagen que vendía. Me enfadé con él porque no nos trataba bien, y amotiné al resto de finalistas para liar la bronca entre bastidores, golpeando al unísono la tarima del escenario en pleno show. Nos mandaron a los de seguridad, Torrebruno se disculpó y ahí quedó la cosa. En aquel concurso nos quedamos los terceros, detrás de unos competidores cuya victoria fue justa a todas luces. Nuestro puesto de honor lo conseguimos gracias a mi hermana que tenía una voz espectacular y a la simpatía del público.....
La diferencia con "Operación Triunfo", (a parte del "realiti"), es que aquí no triunfábamos y nos apañaban con una copa conmemorativa y un apretón de manos. En realidad, de lo único que se trataba era de rellenar programación por cuatro duros, y luego si te he visto no me acuerdo.

Final del concurso en el auditorio del Parque de Atracciones de Madrid.
Si os fijáis veréis que los músicos no tocan, exceptuando al bajista que intenta seguirnos.
Es porque no pudimos encargar partituras con los arreglos;
eran muy caras y teníamos que pagarlas nosotros.
¡Qué majos los de la organización, ¿verdad?!.
Un jardín secreto es un lugar cuyas lindes se sitúan entre la mente y el corazón. Es un espacio íntimo al resguardo de las plagas y sequías que provocan el dolor. Un terreno fértil regado con nuestros deseos y nuestras utopías. Un ecosistema único y personal creado a nuestra imagen y semejanza. En él nos refugiamos cuando el mundo se despinta alrededor, engendrando fantasmas a ritmo del desencanto. El jardín secreto es un reducto de esperanza, es alegría en la tristeza, la soledad aceptada.
Yo a veces recorro grandes distancias a campo abierto entre las tripas y la sinrazón, preguntándome donde planté el mío. Y me pregunto si merece la pena llegar hasta él para encontrarlo seco y descuidado, sin una buena valla que lo proteja del viento. Entonces me quedo a la intemperie para pasar la noche, confiando, más como cigarra que como hormiga, en la pronta salida del sol.
Los jardines secretos...Si que existen....
Los jardines secretos si que existen y es bueno cultivarlos, pues los jardines, aunque sean secretos, siempre dan flores y su aroma lo extiende secretamente el viento.
Escrito por Liton.

¿Qué es un secreto?. Según el diccionario, "lo que cuidadosamente se tiene reservado y oculto". Pero aquí no se habla de las personas que se relacionan con los secretos, principalmente el número. Me explico. Creo que estaremos de acuerdo en que un secreto que no conozca nadie, no es un verdadero secreto. En todo caso hablaríamos de un misterio y solo si intuyéramos su existencia. Un secreto que no conozca nadie y del que ni siquiera intuyamos su existencia, sencillamente no existe.
Sentada esta base hay que aceptar que en los secretos debe intervenir la gente. Un secreto que solo conoce una persona, tampoco puede considerarse como tal, a falta de alguien en quien se confíe y del que se pretenda discreción, para reafirmar de esta guisa la naturaleza secreta del secreto. Dicho de otro modo, un secreto debe ser compartido. Pero dos personas es un soporte un poco pobre para un secreto medianamente importante. Todo el mundo lo sabe. Y como cada cual dispone a su vez de alguien de plena confianza al que contar estas cosas, pues se lo cuenta, y éste a su vez lo hace con otro en quien confía de igual modo. Podríamos deducir por lo tanto, que un secreto es aquello que se cuenta a una sola persona a la vez. Pero ésto también tiene sus lagunas, y es que si un secreto se extiende hacia el infinito y más allá, incluso si se hace secretamente, deja de ser un secreto. ¿Cual sería entonces la cantidad y calidad apropiadas de personas que deberían participar en un secreto para que siguiera siendo secreto?. Quizás los profesionales, ("capos" del narcotráfico, terroristas, políticos corruptos, etc.), lo sepan, pero como sus identidades son secretas, vaya usted a saber a quien preguntar.
Por eso para tranquilidad de todos concluiré que los secretos no existen, pues los que se dicen dejan de ser secreto y los que no se dicen se desvanecen.


....paredes de piedra para adornar flores.
Todos tenemos unos inhibidores naturales que manifestándose a través de una emoción llamada vergüenza, nos evita comportamientos no aceptados socialmente. Al igual que los celos se trata de una actitud inscrita genéticamente, y fue fundamental para el desarrollo de los grupos humanos primitivos. Hoy en día la falta de estos inhibidores es considerada por los psiquiatras como una tara, porque al igual que ocurría en tiempos remotos, puede llevar consigo la exclusión social de un individuo. La diferencia es que hace decenas de miles de años, este aislamiento podía significar la muerte. La vergüenza por tanto sigue teniendo utilidad en las comunidades modernas, pues mantiene una coherencia en las sociedades, marcando pautas de comportamiento que dan pié a lo que llamamos urbanidad y que facilita las relaciones e intercambios entre las personas, con convenciones comúnmente aceptadas. Hoy en día sin embargo, el exceso de vergüenza, paradójicamente, también puede llegar a aislar a las personas. Y es que nuestras capacidades físicas e intelectuales son prácticamente las mismas que tenían los hombres de hace veinte mil años, pero nuestras necesidades han cambiado. En general, asumir ciertas herencias e inercias procedentes de la noche de los tiempos, provoca a menudo grandes contradicciones sociales y delicados problemas. Hay una desincronización enorme entre nuestra evolución física y psíquica y nuestra evolución social y nos pasamos la vida adaptando sin saberlo toda esa información, para conciliar lo que en realidad somos con lo que deberíamos o quisiéramos ser.


¿Recordáis que hablaba el otro día de un toro que se paseaba por mi calle y que yo no me había tomado nada?….Pues aquí está la prueba. Las fotos acabo de hacerlas desde la terraza. Ésto está pasando ahora mismo, y es con lo que me encontraría si bajara a comprar el pan.
De locos, ¿verdad?.
LIBERTÉ,
ÉGALITÉ,
FRATERNITÉ.
Hoy es la fiesta nacional en Francia. Todo un cúmulo de
buenas intenciones encontraron cabida en su Carta Magna. El
lema no alberga dudas, su himno evoca los
valores que insuflaron la Revolución de 1789.
Solidaridad para los que mantienen la fé en esa utopía
y luchan para que no sean solo palabras huecas en un papel ajado.

Datos globales. El turismo es la 2ª industria más
importante del mundo, pero en las estructuras comunes,
menos de 1/3 del dinero gastado por los turistas,
se queda en el país anfitrión.
Hace tiempo que la Iglesia católica aceptó que el resto de confesiones cristianas, (anglicana, protestante, ortodoxa, etc.), fueran un medio también válido para alcanzar la Salvación. En referencia incluso a las demás religiones, entendía que en ellas hubiera fórmulas y claves para lograr igual fín. Ocurrió en el Concilio Vaticano II y supuso un gran paso en pro del respeto y la apertura de miras. El Sr. Joseph Ratzinger, Benedicto XVI para los amigos, al llegar al pontificado se expresó en los mismos términos, en lo que él denominó tender puentes. Pues bien, ahora se desdice y de un plumazo se carga los puentes, el trabajo de sus predecesores, y con ello la evolución de la Iglesia. El Vaticano acaba de sacar un comunicado en el que dice expresamente que solo a través de la Fé católica se puede alcanzar la Salvación. Yo no es que tenga mucho interés en salvarme, pero la conclusión que se puede sacar de todo ésto resulta inquietante y es que la Iglesia católica acaba de dar un paso atrás, de vuelta hacia el integrismo. Pero claro, ¿que se puede esperar de alguien, que teme que los niños caigan en el lado oscuro leyendo Harry Potter?.
Los celos es una emoción múltiple compuesta por otras emociones, principalmente la cólera y el miedo. En el caso de las mujeres, (según los psiquiatras), las rivalidades parten en general de aspectos físicos, es decir, la mujer puede ver "peligro" en otra mujer, por el hecho de ser guapa o exuberante. En la busqueda de defectos, es fácil oírles decir frases como: "…pero tiene las piernas torcidas" o "no tiene casi pecho". En el caso de los hombres, (siempre según los psiquiatras), los antagonismos guardan relación con el éxito social. El "rival" será aquel que se muestre simpático, ingenioso o parezca tener una buena situación. Objetos como el coche se convierten en un símbolo del estatus y las frases "defensivas" más habituales son del tipo: "….pero no tiene donde caerse muerto". No es de extrañar que una parte importante de los productos comerciales que se ofrecen en televisión, sean cosméticos y automóviles.
Existen personas que juegan a provocar celos, pues les excita lo que interpretan como una muestra de interés por parte de su pareja y un amor todavía latente. Se equivocan. Los celos nada tienen que ver con el amor. Son pautas grabadas en los genes y fuera de nuestro control, que de algún modo les sirvió a los hombres primitivos, para instalar equilibrio en los grupos y asegurar la procreación.
Es por lo tanto otro de los lastres heredados de épocas pretéritas, difícil de erradicar, que puede convertir en un infierno la vida de cualquiera.

Si yo tuviera un amigo en Dinamarca, Suecia, Holanda, (en algún pais fino), y le dijera que no puedo salir de casa, porque un toro de quinientos kilos con bolas de fuego en los cuernos, se pasea delante de mi puerta, seguramente lo primero que él preguntaría es si me había tomado las pastillas. Quizás me hablara de los peligros de las drogas duras o me diera el teléfono de un psiquiatra que hace buenos precios, arrancándome la promesa de ponerme en manos profesionales. Y sin embargo todo es cierto, salvo lo de no poder salir de casa. Lo hago pegado a las paredes y sin dejar de mirar hacia atrás. Así vuelvo cargado con las bolsas del supermercado, o como un clandestino del 36 en los Pirineos, hago llegar a la seguridad de mi casa, a los invitados de una paella o de unos espaguetis a la carbonara, que el plato es lo de menos. Yo puedo apañarme, (aunque me tenga que olvidar de salir en bici), pero ¿y las abuelitas y abuelitos que viven en las calles del recorrido?. Incluso entre toro y toro podrían darse un garbeo, pero no serían capaces de pasar por el pequeño hueco habilitado entre las vallas, el que yo, joven, ágil y delgado, (no es por presumir), tengo dificultades para atravesar. Están secuestrados en pro de una fiesta, en la que los chicos buscan lucirse banalmente con algo tan poco banal como es la integridad física. Y se la juegan, algunos se la juegan. Y como ninguna compañía de seguros se hace cargo de estas cosas, son los ayuntamientos con el dinero de todos, los que asumen los riesgos y las posibles indemnizaciones.
Dos fines de semana dura la guasa y se repite en distintos lugares del pueblo durante tres meses. Estos no son los safermines donde solo se cierra la calle un ratito por la mañana. Aquí dura todo el día y ni siquiera tenemos la coartada de los turistas y su dinero. Luego vete tu a explicarle al toro que vives allí y no tienes nada que ver con el asunto. No te dejará decir ni "mú", (que para eso esta él), ni atenderá a razones porque al parecer, estos bichos son un poco brutos y tienen muy mala baba.
Yo puedo aceptar pulpo como animal de compañía y contestar que vale, que sí, que respeto esa fiesta y que no hay que acabar con las costumbres. Pero por dentro me digo que también era costumbre en el XVII asistir a las ejecuciones en las plazas públicas y ahora afortunadamente ya no se hace. ¿Me estaré volviendo viejo?…¿Seré un egoísta, un excéntrico?...¿Seré un antiglobalización?….Si quieren arriesgar el careto para divertirse, que lo hagan. Si piensan que un toro no tiene dignidad porque no se entera de nada y de todos modos es un borde, que lo hagan. Pero que lo hagan en otro lado. Que se monten su "paradeta" en el campo y nos dejen a los demás ejercer nuestros derechos y hacer algo tan simple, como circular libremente y sin riesgo por nuestra propia calle.
Huyendo de los conflictos bélicos, cerca de 20 millones de personas
son refugiados y 30 millones desplazados en el interior de su propio país.
El 80% son mujeres y niños.
Me dejo poseer por una visión electromagnética. Traiciono lo conveniente postrado ante lo vano. Huyo inconsciente de mi consciente velando mi propio sueño. He de decir que a veces, merodeo por las calles campestres trazadas de huertos, campos, artificios para mejorar la naturaleza. Con mis piernas redondas hago del esfuerzo mi vocación. Marcho, miro y me colmo. Por un aroma un salto, una flor por un recuerdo, por un remordimiento dos. Está naciendo el futuro y los jardines paren madreselvas que entrarán en mí con el aire que respiro…. Paciencia para entender lo que no se pregunta. Paciencia para ser yo y dejar de hablar, para ser tú y escuchar, en espera de la respuesta que el tiempo camufla, el antídoto contra la nada.

Por esta puerta pasó, pasa y pasará una parte importante de mi vida.
El 3 de julio de 1971 en la habitación de un hotel en París, moría con 27 años James Douglas Morrison. El rey lagarto o más conocido como Jim Morrison, cantante, escritor y poeta nacido en Melbourne y líder de uno de los grupos míticos del rock: The Doors. Irreverente, transgresor, e iconoclasta supuso un tormento para su familia de corte americano pata negra, una vergüenza para su padre el almirante y un trastorno para los gobiernos moralistas de la época. Tanto es así que sus restos descansan en el cementerio parisino del Père Lachaise y aún no han sido reclamados por nadie. De vivo causaba revuelo allí donde iba y de muerto lo causa allí donde está. Su tumba, continuamente visitada, sirve de escenario para fiestas improvisadas, con tios que cantan y bailan y se ponen de todo hasta el amanecer. Los inconvenientes fisiológicos de estos excesos, los sufren las tumbas vecinas y las autoridades competentes han acotado la zona con una valla que pretende calmar a la turba rockera.
Fue un músico intuitivo y genial que quiso vivir rápido, y la vida lo mató.
Para ALMA y para todos en general. Si en alguna ocasión no aparecen vuestros comentarios es por problemas técnicos.
Yo nunca los borro ni censuro.
Al menos hasta ahora no he tenido la necesidad de hacerlo. Saludos para todos.