La pluma de Maât

Des-fachatez

 

    Existen tres grandes líneas teóricas y de pensamiento sobre el proceso evolutivo de las especies: La creacionista, o sea,  Dios creó la mosca de Batilimoche con los ojos rojos porque era su gusto. La de la evolución o de Darwin, o a la mosca de Batilimoche se le volvieron los ojos rojos de mirar mucho los tomates. La mutación espontánea, es decir, después de generaciones de ojos negros, un día nació en Batilimoche una mosca con los ojos colorados…. Quien sabe…quizás en las distintas eras, cada una tuvo su momento de gloria. Pero lo que se lleva en estos días es la mutación espontánea. Sin ir más lejos en las finanzas. Fue creacionista en tiempos feudales, luego evolutiva con la implantación de los mercados internacionales y ahora muta aún si su espontaneidad, asemeja a la de dos novios, dándose el lote el día de su boda frente al fotógrafo. Si amigos, la mutación espontánea está de moda y los gobiernos más anticomunistas, nacionalizan bancos a tutiplé o los financian con dinero público. Si Marx, (no Groucho, aunque también), si Karl Marx levantara la cabeza, se moriría de nuevo pero esta vez para siempre. Porque éste es un comunismo cínico, de parche y sobre todo unidireccional. Seré más concreto. Le dan nuestro dinero a los bancos, (que han gestionado mal el suyo que también era nuestro), para que nos lo puedan volver a prestar.

 

Comentarios

¿No tiene su toque humorístico la cosa? (si no fuera porque volverá a suceder lo mismo, ya que a parte de proponer parches a nuestra salud, nadie se plantea cambiar ni un pelín el proyecto ecónomico).

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