
Ya no se oye el canto de los almuecines llamando a la oración, ni la estridencia de los claxon, vendedores y cocheros. Ya no huele a especias ni a grasa de barco, ni florecen al amanecer, orgullosas y latinas, las velas de las falucas.
No hay pugna entre vergel y desierto, ni suenan tambores y rababas, mientras gentes desconocidas quieren pronunciar tu nombre….Ya no quema el aire y el agua no está fresca. Los niños han enmudecido, nadie te toca. …..
Hoy mi acomodado mundo de occidente me resulta fatuo, insípido, en exceso ordenado y silencioso....
Se te pasará, dicen los entendidos....
¿Se me pasará?....Espero que nunca del todo.
Comentarios
Hola Carlos:
Se te pasará. Seguro que pasará pero siempre te quedara algo del calor del la gente y del viento del levante , porque también es nuestro calor y es nuestro viento.
Besos
No han enmudecido los niños, ni los almuecines, ni dejaron de sonar los tambores, ni los barcos abandonaron el Nilo. Solo estan al otro lado de la playa....Quizas en este momento alguien ahí piense en ti...
Gracias Alondra. Tu comentario me ha emocionado....Estoy como si me hubiera dado un lingotazo de "Mimosín".
Un beso gordo.