De todos los casos de violencia doméstica con fatal resultado ocurridos este año, hay uno que merece la pena destacar. Es el de un hombre que rapta a su ex-esposa y se la lleva a una casa alejada con muy malas intenciones. Aprovechando un descuido de su raptor, la mujer logra escapar y él, en vez de continuar su acoso y perseguirla, coge un arma y de un tiro se descerraja la cabeza. Todo un ejemplo a seguir por quienes tengan similares intenciones, pues el buen maltratador es el maltratador muerto.
Comentarios
La violencia siempre me ha dado miedo, mucho miedo. La violencia se hace con los débiles, porque los violentos son cobardes que no se respetan ni se quieren a sí mismos y al no quererse a si mismos, tampoco quieren a nadie. Nunca he entendido que parejas que han estado tan unidas sean capaces de hacerse tanto daño. Siempre me he preguntado, ¿se habrán querido alguna vez?. ¿Cómo han llegado a esto?, ¿las unió algo mas que el sexo, alguna vez?... La dependencia económica pensaba que evitaría estas historias, pero ya no sé que pensar...
¡Pobres hombres, que dependencia más enfermiza sienten por sus mujeres!.
Sólo se conocen historias de hombres con pasiones enfermizas por sus mujeres. Ana Karenina es la historia de una mujer pero escrita por un hombre. En la vida de cada día se conocen historias de hombres pero no de mujeres... ¿Los hombres son más esclavos, más dependientes que las mujeres?.
Esos no son hombres, son machos dominantes de manada con todos los defectos humanos y animales, pero sin ninguna de sus virtudes.