Nada nuevo bajo el sol

 

    Al hablar de civilización se suele pensar en los griegos y los romanos cuando a mi entender, existen referencias más profundas y antiguas, de las cuales los propios griegos y romanos absorbieron conocimientos y pautas sociales, aunque no todas las que nos hubieran convenido. Se puede situar como punto de inflexión el próximo oriente, donde los influjos de Egipto y Mesopotamia se fundieron. Pero la evolución social no tuvo un curso progresivo sino que sufrió continuos varapalos, siendo retrasada o llevada por caminos oscurantistas y sin salida. Sobre todo Egipto, mostró el principio de soluciones y recursos que desde hace poco se aplican en occidente y nos hacen pensar en el tiempo malgastado y en el verdadero daño que supusieron los conflictos por territorio, poder o religión.

    La primera huelga de la que se tiene referencia, tuvo lugar en el país del Nilo en 1152 antes de Cristo. Fue en el reinado de Ramsés III, cuando los artesanos del Valle de los Reyes se negaron a trabajar y fueron a protestar a las puertas del Templo, gritando consignas durante tres días, hasta percibir el salario que les era debido. Un concepto como el divorcio resultaba cotidiano, pudiendo ser solicitado indistintamente por el hombre o la mujer. Ésto llevaba según el caso a un reparto de los bienes gananciales, de los cuales podía beneficiarse la esposa hasta las dos terceras partes del total, si demostraba motivos suficientes para ello. Los trámites eran sencillos pues el matrimonio no se hallaba sujeto al ámbito jurídico ni al religioso y dos personas se consideraban casadas por el simple hecho de convivir. El arte estaba protegido institucionalmente y el propio estado se ocupaba de la manutención de los artistas, quienes solo debían rendir cuentas al visir de turno o al propio faraón. Funcionarios con sus días de descanso, su buen salario y claro está, sus privilegios. Pero quizás una de las cosas que más me llama la atención, es el concepto que tenían de la justicia cuya herramienta, la ley, había sido creada para proteger a los débiles contra los abusos de los poderosos. Así reza en sus consignas. Se documentan casos en los que se interpretó según esta norma, llegando a resoluciones que aún hoy serían impensables. Me refiero a hechos tales como robos de alimentos, en los que en lugar de castigar a un criado ladrón se castigaba a su empleador, tras quedar visto que no le alimentaba debidamente ni le pagaba su salario, obligándole a dicho robo para subsistir. El sistema tenía sus defectos y como es lógico pensar, conoció momentos de decadencia, corruptelas y abusos, pero la idea prevalece.

    La sociedad ha evolucionado a trompicones y muchas cosas que hoy nos parecen logros avanzados, representan una progresión pálida y ridícula, cuando se contempla con cuatro mil años de distancia, los inicios de nuestra civilización.

Comentarios

De todas maneras, como mujer, prefiero vivi en el s.XXI y en Occidente...

;-)


No me extraña, sobre todo porque si hubieras nacido en el Egipto de los faraones, ahora serías muy mayor.
Besos de perfil.


Es un punto de vista, llevo tu analisis a Igooh, te espero allí.
www.igooh.com.ar/Nota.aspx?IdNota=18014


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