Teatro y democracia
No se puede decir con exactitud, en qué momento nació el teatro en Grecia. Para unos lo iniciaron los cazadores y recolectores tribales, al "dramatizar" algunos de sus ritos. Para otros se debió al genio de un primer autor que de modo singular, inventó este forma de expresión. Lo que si parece cierto es que en la LXI Olimpiada, (siglo VI a.C.), a un señor llamado Tespis se le ocurrió que un "actor" mantuviera un diálogo con el jefe del coro, en la procesión de las Grandes Dionisias. ¿Sería por tanto Tespis el primer dramaturgo?. De un modo u otro, el teatro tuvo una gran incidencia en la democracia y ésto, indirecta y paradógicamente, se lo debemos a un tirano: Pisístrato. Él fué quien instituyó los primeros certámenes teatrales, con el afán de entretener al pueblo para que no se preocupase de otros asuntos, además de atraerse su favor. Años después sería Pericles, quien habiendo visto que el teatro podía ser un vehículo eficaz para educar a las gentes, ilusionó al público con los ideales de coparticipación en la toma de decisiones políticas y de igualdad ante la ley, dando un fuerte impulso a los, por entonces, nuevos valores democráticos.